Te consideras merecedor de cosas buenas?

En la semana les platiqué sobre mi decisión de renunciar y cambiar de trabajo, pues me estaban ofreciendo una oportunidad que no podía dejar ir, mis miedos salieron a relucir, ya que no me sentía lo suficientemente fuerte como para mantener mi postura; tenía miedo de sentarme frente a los dueños de la compañía y expresar mi decisión, es decir, miedo a confrontar. Les platico como me fue, por que a raíz de esta experiencia decidí escribir este post.

El antecedente

La historia es así. Un amigo me llama por teléfono para ofrecerme una oportunidad en la empresa donde él labora, en una posición de igual responsabilidad que la que tengo donde trabajo actualmente, solamente que ganaría un 80% más de sueldo. Erroneamente asumí, que la empresa donde trabajo hoy día no iba a ofrecer. Aquí mi primer error, por qué carambas no iban a ofrecerlo?, si hay empresas en el mercado laboral que me lo ofrecen, yo sabía que mi salario estaba por debajo del promedio; sin embargo no me sentía merecedor. Llevo menos de 3 años en esta empresa, y he logrado arrancar un proyecto que estaba empantanado, he logrado mantener las ventas y niveles de producción a pesar de estar en medio de una pandemia que genera variables muy difícil de controlar, en el segundo año de operación alcanzamos el punto de equilibrio, logro poco común en la industria donde me desempeño. Cual era la razón de no sentirme merecedor de un buen sueldo. Mi reflexión me lleva a varios puntos, el primero es que yo pensaba: «Si mereciera más la organización ya hubiera hecho algo», el segundo es que me enfocaba en las cosas que no lograba, los indicadores que no cumplía al 100%, el tercero es que mis logros no los sentía míos, siempre me justificaba diciendo que el apoyo de otros había sido la clave para lograr lo que se había alcanzado. Desde esta perspectiva no era merecedor de un buen salario, me sentía menos y estaba siendo muy duro conmigo.

La sorpresa

Aún así, en el fondo sabía que era exigente conmigo y que estaba haciendo un buen trabajo, por lo tanto estaba consciente de que los dueños no iban a dejarme ir tan fácil, eso me generaba mucha ansiedad. Cuando tomé la decisión de renunciar y de comunicarlo directamente al CEO (acción que me costó mucho trabajo), la reacción de él fue de sorpresa y de mucho reconocimiento a mi trabajo, nadie en la organización la esperaba, por lo que me sentí realmente halagado, valorado y honrado.

En la empresa donde trabajo hay 6 dueños, cuando los 6 se enteraron de mi partida, cada uno de ellos quería platicar conmigo y convencerme de quedarme. Me organizaron un viaje para que fuera a verlos directamente y estuve 1 día completo entrevistandome con ellos, y cada uno de ellos a su manera expresó las razones del por qué debía quedarme en la organización.

Terminé ese día sintiéndome uno de los líderes con mayor potencial en el mundo, al final, mi decisión fue quedarme, pero eso no es lo importante, lo relevante y lo que me lleva a escribir este post, es: Por qué 6 de las personas más respetadas del mi medio ven en mi algo que yo no he visto, por qué tuve que esperar a que un tercero reconociera mi valor como líder, por qué mis jefes creen más en mis capacidades que yo. Es decir no me sentía merecedor. Ahora seguramente piensan, cómo es posible que alguien como su servidor que escribe sobre autoestima y autoconfianza pueda sentirse así, he ahí por lo que considero este un blog diferente; porque demuestro mis áreas de oportunidad, porque me muestro vulnerable y como un tipo común y corriente que no viene a aparentar ser el ejemplo a seguir de superación y éxito presumiendo que lo puedo todo y que solo se tratar de «Querer es poder». La realidad dista mucho de esta frase. Aquí quiero exponerme tal como soy y que vean que soy tan frágil como cualquier otra persona, sin embargo, dedico toda mi energía a salir adelante, a trabajar esas áreas que afectan tanto mi autoestima como mi seguridad.

La conclusión

Siempre he pregonado que: «Nunca permitas que nadie te haga sentir que no lo mereces», y es muy cierto, pero no había caído en cuenta que a veces no son los demás sino que es uno mismo quien no se siente merecedor y se auto sabotea . Tengo que aprender que sentirme exitoso no es soberbia, y que el hecho de reconocer mis logros no tiene nada que ver con sentirme más que los demás. Entendí que la humildad no es pensar que eres menos, es pensar menos en ti mismo. Hoy por hoy tengo el objetivo de no sólo estar orgulloso de mi, sino de reconocer mis logros y enfocárme menos en lo que me falta por lograr. A partir de hoy seré la persona que más se valore y me considero merecedor de todo lo bueno que esta por venir.

Un comentario en “Te consideras merecedor de cosas buenas?

  1. Justamente hoy escribía en mi diario y me puse a responder un par de promts y una de ellas preguntaba Qué era aquello que me frenaba a amarme más a mi misma. No tuve que pensar mucho la respuesta: el cómo me ven las personas.
    La verdad me impactó porque intento vivir haciendo y arreglándome para mí, y he visto el avance y la independencia que esto ha desarrollado en mi autoestima, pero ¿Aún me preocupa y frena cómo me ve la gente?

    Tu post me ha parecido una extensión de lo que escribí hoy y me ha dado luces sobre otros campos dónde debo seguir trabajando con fuerza lo de hacer lo que quiero y merezco porque es para mí, no para nadie más.

    Al final, sino te sientes tú mismo grande suele ser difícil que los demás te vean así.

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