Exceso de control

Antecedentes

Gran parte de mi vida he tenido la costumbre de qué para disfrutar un momento es necesario que todas las áreas de mi vida estén bajo control. Esto es algo que es muy difícil de lograr, ya que la vida no es algo que puedas controlar, es decir, hay tantas circunstancias que depende de muchas variables que es imposible tener tu vida bajo control. Todo esto generó que tuviera muy pocos momentos realmente feliz en mi vida, además me sentía culpable por no poder disfrutar desde un viaje, hasta una simple comida, por tratar de tener todo bajo control.

El presente

Hoy en día, hago un esfuerzo para que ningún factor externo tenga un impacto en mi estado de ánimo general; y he tenido grandes avances, sin embargo mi tendencia automática es la de querer controlar todo y me genera frustración el no poder lograrlo. Les platico que hoy durante una reunión se detectó una situación compleja que me generó gran ansiedad y estrés, lo cual afectó mi estado de ánimo, me puse de mal humor, y enfoque mi mente en las consecuencias que podría generar esta situación en el futuro; me preocupa y a pesar de que estoy consciente de que preocuparse no sirve de nada, mi tendencia es hacia sensaciones desagradables. Emocionalmente estoy Down.

Las consecuencias

Imaginen cuanto daño podemos hacernos tratando de controlarlo todo; cuando es imposible lograrlo. Sometemos a nuestro cuerpo a una cantidad de tensión que nunca va a desaparecer, ya que estamos buscando algo que no existe, que nunca vamos a encontrar; es tener una vida con muy pocos momentos agradables, y poniendo la felicidad en manos factores externos.

Al tratar de tener todo bajo control, lastimamos nuestro cuerpo, lastimamos nuestra autoestima, nos exigimos de más, desgastamos nuestra mente y nos enfocamos en cosas que es humanamente imposible conseguir. Tarde que temprano llegaremos a frustrarnos, por eso la importancia de entender que la realidad es impredecible

La solución

La clave es no dejarse llevar por la emoción del momento, tener el suficiente temple para caer en ese torbellino de negatividad que se genera inmediatamente, y en el cual te hundes exponencialmente. Sal de ahí lo más pronto posible, ya sea con respiración, meditación, dándote tu espacio, etc. No le dediques al futuro que no puedes controlar ni un minuto de tu vida. El paso dos es enfocarse en la solución y no en el problema. Una vez que has logrado esto, intenta cambiar tu emoción desde dentro. Esto es algo que llevo intentando algunas semanas y me ha funcionado; simplemente enfoca todo tu ser en sentirte bien, ojo, no es generar un pensamiento que te haga sentir bien, no, es sentirte bien solo eso, podrá durar pocos instantes, pero conforme lo practiques verás que la sensación dura más. Lo que puedo comentarles es que requiere mucha concentración y paciencia.

Conclusión

Que difícil es cambiar tu vida después de 40 años de estar en este mundo, y que difícil desaprender la forma en que procesamos lo que nos sucede día con día. Muchas veces me queda la duda de si mis palabras plasmadas en mi blog transmiten mi experiencia, mi sentir y la trascendencia del cambio de cómo me siento hoy versus cómo me sentía hace 5 años o más.

Podrán tirarme a loco, lo sé, pero ojalá hagan el intento de cambiar, de ver el mundo desde otra perspectiva, una mucho más positiva; considerando la realidad, aceptando cada circunstancia que se presente , intentando no juzgar. No es hacer a un lado los momentos negativos o ignorar estos, no, la idea es tener la entereza que cuando vivamos una situación desagradable la gestionemos de la mejor forma posible, ya sea cambiando la percepción, enfocándonos en resolver lo que esté en nuestras manos o simplemente aceptando que así es la realidad, y que siempre habrá cosas que no vamos a poder cambiar .

Vamos a darnos amor, vamos a cuidar nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestras emociones, nuestra vida y no caigamos en el error de hacernos daño nosotros mismos. Muchas veces pensamos que el exigirnos mucho no hace mejores, pero no es así, tal vez te ayude a alcanzar metas tangibles, pero evalúa a que costo, tanto en tu salud física como emocional.

¿Cómo saber si nos estamos haciendo daño?

Es la parte más sencilla, si al final del día, no estas a gusto, eso quiere decir que hay algo por hacer contigo, que tiene que trabajar en ti y como gestionas lo que te sucede. Te invito a leer mi blog, escribo situaciones del día a día de gente común y corriente que como yo somos vulnerables y que muchas veces yo mismo no tengo la capacidad de seguir mis propios consejos. Reto a muchos que presumen de tener una vida ideal a que se muestren tal cual, por qué no hay nadie que pueda decir con sinceridad que no ha cometido errores o que no tiene miedos o que sabe cómo reaccionar adecuadamente a cada suceso de su vida, no crean esas falsas ilusiones, la realidad es dura y requiere de mucho esfuerzo y dedicación poder vivir plenamente.

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